• noviembre
  • 02

    sábado

    20:00

  • 03

    domingo

    20:00

Circuito de la Red de Teatros Alternativos

Pasado

noviembre · 2013

«Nosotros consideramos que este continente tiene en su vientre una criatura que se llama revolución, que viene en camino y que inexorablemente, por ley biológica, por ley social, por ley de la historia, tiene que nacer. Y nacerá de una forma o de otra. El parto será institucional, en un hospital, o será en una casa. Serán ilustres médicos o será la partera quien recoja la criatura. Pero de todas maneras habrá parto.»

Ladran, luego cabalgamos es un espectáculo teatral, con una apuesta por el trabajo físico, unido a la palabra y a la memoria. En ella se traza un recorrido emocional por diversos lugares y situaciones de la historia. Es por ello que marca un agudo paralelismo entre los acontecimientos de nuestro país, en los momentos previos a la Guerra Civil del 36, y la actual coyuntura social. La idea es encontrar los motivos de la lucha antifascista del pueblo, de la unidad de los trabajadores y trabajadoras para conseguir su felicidad. Pero también la dignidad de todo un pueblo. Un pueblo solidario, hermano, que creía por sobre todo en la esperanza de un mundo mejor, más justo y libre para cualquier ser humano. Los valores altruistas de un pueblo que fuimos, y que probablemente somos, y aún mejor, seremos. Haciendo alusión a la necesidad de hacer esta lucha extensible al mundo entero. La internacionalización de estas ideas representada en la figura de Hao Cui, procedente de China. Con una presencia que es capaz de desintegrar viejos prejuicios. Reavivar los momentos históricos, los poemas y canciones que permanecen como legado de nuestros abuelos, es el motor de un grupo de jóvenes: idealistas, enamorados, utópicos, divertidos, comprometidos y luchadores. Un grupo que toma conciencia de su historia para construir un camino al porvenir. Atravesando caminos baldíos, en los que la televisión, el Show Business, la publicidad y la mediocridad es premiada por sobre todas las cosas. Contra todo esto, contra la crisis de valores de nuestros días, estos jóvenes caminan sobre la base sólida de la cultura. La cultura, como “arma cargada de futuro”. El teatro como un medio capaz de despertar anhelos, inquietudes, reflexión, pasiones o conversaciones entre semejantes. Así pues, sin una narrativa lineal al uso, los vaivenes de la obra llevan a sus personajes desde la rebelión de las mujeres asturianas en el 34, hasta la canción protesta contra dictadores; desde los discursos de La Pasionaria a los mensajes de Anonymous en la Red. De la poesía de la Generación del ‘27, a las barricadas en las Acamapadas del 15-M.