• febrero
  • 14

    domingo

    20:00

Pasado

febrero · 2016

Hola, buenos días. ¿Quién da la vez?
– Coja número.
– Ah, sí, claro. Gracias, caballero. ¿Va la cosa rápida?
– Bueno… depende.
– ¿Cuánto tiempo lleva usted aquí?
– No me acuerdo.
– ¿En serio? ¿Y eso?
– Parece que lo mío es imposible.
– Y entonces, ¿por qué sigue esperando?
– ¿Usted no va a esperar?
– Por supuesto que sí, pero lo mío es sencillo. Es posible.
– ¿Usted cree?
– Pues sí.
– Que un deseo parezca posible o imposible no es garantía de que se cumpla o no. Nuestros deseos conviven con los deseos de los demás, como nosotros convivimos con amigos, familiares, conocidos, desconocidos… La convivencia modifica nuestras vidas. No somos dueños de nuestros deseos.
– Seguiré esperando.
– Por cierto, encantado de conocerla, señorita.

Esta conversación podría describir «1 deseo». Un espectáculo que habla de las relaciones, de lo cotidiano, del amor, del desamor, del miedo, de la alegría. Un espectáculo que se desprende del romanticismo de la frase “¡pide un deseo!”, a través de unas historias y vidas que coinciden por un tiempo en una sala de espera.
La sala de espera de los deseos.
Helena Martín

1 Deseo pretende bucear en algo que recorre trasversalmente la vida de todo ser humano, desde el nacimiento hasta el suspiro final. Al parecer no somos tan diferentes. El deseo es el motor que está presente en todas nuestras vidas. Un deseo te pone en marcha. Un deseo es el inicio del movimiento, la acción de nuestro karma, una dirección, un salto de vértigo hacia otro lugar. Pero el deseo también paraliza y nos aterroriza.
Los deseos inalcanzables, los que da miedo que se hagan realidad, los que nos han obligado a cargar como deseos forzosos de vida y nos hunden sin aportar nada, la locura del deseo individual que nos incomunica para siempre, el deseo de parar de desear, el deseo sexual, el deseo de recuperar el deseo perdido, el deseo de consumir, comprar, poseer, la ambición como deseo, el de parar el tiempo, los deseos ocultos, los deseos gritados:
¡Vivan los novios! ¡Os deseamos mucha felicidad! Finalmente, ¿vivir es desear?

Intérpretes: Carolina Solas, María Mesas, David Picazo, Joaquín León, Laura Pugés
Puesta en escena: Helena Martín Dramaturgia: Chiqui Carabante