Siempre tienes la necesidad de hacer algo. De que pase algo. De construir algo que sirva para algo. Siempre tienes algo que resolver. Algo que decir sobre algo. Construir. Alguna cosa que perviva. Para siempre. Te levantas cada día a ver que pasa. Reconstruyes cada día el mito de Sísifo. La acción repetida. La piedra que cae desde la cima de la montaña y tú detrás viéndola rodar, hasta que para. Y otra vez. Empujas la piedra hasta la cima. Y una y otra vez te niegas el silencio. Te dije: es una pena estos chicos no han conocido los buenos tiempos, los tiempos en que parecía que todo era posible, pero he estado repasando en mi memoria y me doy cuenta, ahora, de que los tiempos no eran tan buenos, éramos nosotros, que mirábamos, que veíamos cosas que los demás no veían
luego, tú por un lado, la realidad por otro
las calles que se estrechan
las calles que se angostan
joder, joder que te dejas jirones de ti mismo
y que te dices: sonríe chico
en mi memoria, en mi memoria
gestos enloquecidos, pasión
y un sol abrasador
se volvieron locos, locos
de un sueño mezquino, aterrador
y ahora qué
nada
nada que añadir
tú ya me habías dicho que no llegaría a ningún sitio
y puede que sea cierto
pero no he parado hasta que la botella de vodka no quedaba vacía
uno se impone deberes
un estilo
y yo me la bebo
me la bebo hasta el final
no hay sitios donde ir, lo importante es el camino
terminar lo que empiezas
y no joder a los demás

Nunca debimos empezar por ahí

Sobre el espectáculo - Fotos - Video - Dossier - Prensa

Intérpretes: Antonio Sarrió, Begoña Crespo, Eva Blanco, Julio C. García, Carlos Sarrió
Video en escena y diseño gráfico: David Ruiz
Elementos escénicos: Pablo Almeida y Gonzalo Buznego
Texto y dirección: Carlos Sarrió